¿Pa qué, me cago en dios, venís a un pueblo?

¿Pa qué, me cago en dios, venís a un pueblo? Esa es la pregunta que hace el paisano del vídeo a los urbanitas estresados que acuden a las zonas rurales en temporada vacacional a alterar la tranquilidad de sus gentes. Y es que el hombre está indignadísimo, y con razón: Resulta que a los inquilinos de un hotelito rural les molestaba el ruido que producían las gallinas de un vecino, así que el dueño del hotel denunció a este último, obteniendo una sentencia a su favor (es decir, consiguió que cerraran el gallinero que tanto molestaba a sus clientes). Sin conocer los pormenores del caso, me parece demencial que un juez cierre un gallinero en un entorno rural para que cuatro señores de la ciudad puedan dormir sin ser incordiados por los animales. Repito, en un entorno rural. Pero así ha sucedido. No os perdáis las reflexiones del indignado paisano, el cual, a pesar de las circunstancias, no ha perdido el buen humor:


3 comentarios

  1. Jose   •  

    Bueno, en mi pueblo, que es la tranquilidad personificada, a un vecino valenciano siempre le da por tirar sus traquitas… logicamente, me cagué en dios en su cara

  2. sáncheztowers   •  

    El primer pormenor del caso es que no ha sido ningún juez, sino el Ayuntamiento.

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