La estafa del pensamiento positivo

Autoproclamados gurús del pensamiento positivo como Chopra u Oprah Winfrey se han hinchado a ganar pasta promoviendo la soberana estupidez de que pensar en positivo atrae resultados positivos. Por supuesto, este pensamiento mágico no puede ser más maravilloso: poder hacer que las cosas sucedan de verdad solamente con desearlo con la suficiente fuerza. Ya sea la ley de la atracción, el magnetismo o la mente sobre la materia… sea el nombre que reciba, estamos hablando de algo de lo cual no existe ninguna evidencia científica que lo respalde. Pero eso no supone ningún problema para que Rhonda Byrne (El Secreto) o Wallace Wattles (La ciencia de hacerse rico) tengan una legión de seguidores sobre los cuales cimentan sus millonarios ingresos.

Encontrar el amor de tu vida, curar el cáncer, hacerse millonario… todo es posible aplicando las técnicas adecuadas que los gurús del pensamiento positivo ofrecen en sus libros, vídeos, seminarios, etcétera. Pero va a ser que el universo no conspira para que tus deseos se hagan realidad… es más, toda esta mierda puede ser incluso perjudicial para el sufrido creyente, tal como apuntó un famoso estudio de Lien Pham y Shelley Taylor en 1999 (los estudiantes que imaginaron obtener un buen resultado en un examen próximo ¡¡fueron los que peor resultado obtuvieron!!).

Realmente las investigaciones demuestran que el pesimismo moderado aporta muchos beneficios (el pesimismo está correlacionado con beneficios económicos mayores, por ejemplo). Por otra parte, el exceso de optimismo nos puede convertir en personas descuidadas y dirigirnos al fracaso. De hecho, hasta algo tan relevante como morir puede llegar a complicarse en extremo, ya que desear con todas tus fuerzas curarte de un cáncer terminal y afrontar la decepción de la no curación puede ser devastador para el enfermo. Para más inri, los gurús de turno trasladan la responsabilidad del resultado mortal al finado, el cual no ha sabido gestionar su propia curación.

La pseudociencia del pensamiento positivo afecta a moribundos y enfermos, pero también se abusa de personas débiles, pobres y dependientes. El evangelio de la abundancia mediante el poder de la mente lleva a la sociedad al fracaso, pues en lugar de fomentar el trabajo duro partiendo de una base realista, se fomenta el deseo y el rezo por algo que nunca se materializará (ya sea amor, dinero, fama… ).

No obstante no debe malinterpretarse esta postura crítica, pues ser razonablemente optimista no es malo ni debe reprimirse. Pero por favor, no esperemos que el universo nos bendiga solo por pensar en positivo… al universo le importamos una mierda.

Fuente: Guía del universo para escépticos (Steven Novella)


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