Traumas de los que hicimos la EGB : los dos rombos de la tele

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Dos rombetes para una obra en catalán…ejem…

Supongo que muchos recordaréis (quienes tengáis de treinta y tantos años hacia arriba) aquellos tiempos en que televisión española monopolizaba la parrilla televisiva con sus dos cadenas. Cuando en esa época emitían una película o programa no apto para menores de 18 años, utilizaban a modo de aviso dos preciosos rombos (aparecían unos segundos en la esquina superior derecha de la pantalla). Si la emisión no era apta para menores de 14 años, sólo se veía un rombo. Este sistema duró hasta el año 1984. Como podéis imaginar, la aparición de los dos fatídicos cuadriláteros suponía irse a la cama cagando leches…y si protestabas, un par de zapatillazos solía ser suficiente argumento para poner fin al conato de rebelión. Sin embargo, por lo menos en mi caso, mis padres eran más flexibles cuando se trataba de un único rombo, permitiéndome ver la peli de turno aun siendo yo menor de 14 años. Pero los dos rombos eran harina de otro costal… las subsiguientes súplicas y llantos eran inservibles ante la tiranía censora de la doble figura geométrica. Para ejemplificar la frustración que me generaba esto, contaré una anécdota que ocurrió un sábado por la noche, cuando yo tenía unos diez años. Después de Informe Semanal ponían “Sábado Cine” (creo que sobre las 22 horas, más o menos), y como siempre, el quedarme o no, dependía de los rombitos de los cojones. Ese día programaron una película en la que el actor principal era Gene Hackman, y en cuanto comenzó, y a pesar de mis oraciones, ocurrió lo que más me temía…surgieron las odiadas figuras, sepultando mis esperanzas de prolongar mis horas de caja tonta. La reacción paterna fue rápida y contundente…”¡¡¡A la cama, coño!!!”. La mía no se hizo esperar… voz lastimosa, cara desencajada, lagrimillas, ruegos, etc. Y esa noche se produjo el milagro… mi actuación conmovió a mis padres, que me permitieron quedarme con una condición… que no hubiese escenas de guarrerías. ¿Qué entendían ellos por escenas de guarrerías?… pues nada, una simple teta, unas nalgas… nada del otro mundo. Pero la escena de “sexo” terminó produciéndose… muy a mi pesar. Gene Hackman se aproximó por detrás a una moza que estaba sentada, introduciendo su mano debajo de su blusa y sobándole un pecho. Ahí se terminó mi gran noche de cine de adultos, y me di cuenta de lo muchísimo que odiaba esas dos figuritas hijas de puta…

P.D : lo peor era el lunes siguiente en el colegio, donde algunos chavales que sí habían visto la película (solían ser los más macarrillas, curiosamente) te la contaban con pelos y señales esas escenas de “guarrerías” que me eran vedadas.


5 comentarios

  1. RaveN   •  

    Lo de los dos rombos tuvo que durar más tiempo. Soy del 82 y recuerdo los dos rombos colorados en algunos programas cuando era pequeño. =P

  2. Pingback: Traumas de nuestra infancia : los dos rombos de la tele

  3. Pi   •  

    Para mi que los dichosos robos siempre fueron blancos como la nieve.

  4. Pi   •  

    Los colorados debieron ser en los últimos tiempos de esta singular forma de calificación de aptitud por edades.

  5. Dan   •  

    Cuantos capítulos de Starsky & Hutch me “perdí” por esos rombos….

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