Sueños proféticos: Una explicación matemática

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titanic

 El hundimiento del Titanic, sueño premonitorio de muchas personas…

En el lejano año 1.995 tuve un sueño profético: Soñé que había un tipo en el aeropuerto leyendo el Marca, en cuya portada aparecía el resultado futbolero del Madrid-Barcelona que se había jugado el día anterior (yo estaba en el extranjero y no pude conocer dicho resultado). Nada menos que un 5-0 atisbé en la escena soñada. Pues bien, cuando me levanté de la cama desayuné e hice las maletas para regresar a Madrid… cogí el avión… y nada más desembarcar en el aeropuerto de Barajas me encontré a un tío leyendo el Marca. Me quedé petrificado, pues ese periódico mostraba el mismo resultado de mi sueño: Un rotundo 5-0 a favor del Madrid. Se me hizo difícil no creer en algún factor sobrenatural que explicara lo sucedido…

El sueño profético es un supuesto tipo de percepción extrasensorial. Casi todo el mundo conoce a alguien que ha soñado algo y el suceso predicho termina ocurriendo (yo conozco mi propio caso). Sin embargo, existe una explicación racional de tales experiencias… voy a exponer el razonamiento que he leído en “El hombre anumérico” , de John Allen Paulos (sin duda, recomiendo la lectura de este libro):

Suponemos que la probabilidad de que un sueño se cumpla (es decir, que coincida en unos cuantos detalles claros con un evento real) es de 1 sobre 10.000. Con ello decimos que es un hecho bastante poco frecuente… 9.999 sueños de cada 10.000 son sueños “no proféticos”. Supongamos también que el hecho de que un sueño se cumpla o no es independiente de que esto ocurra con otro sueño otro día. De esta manera, aplicando la regla del producto a las probabilidades, la probabilidad de tener 2 sueños sucesivos “fallidos” se calcula multiplicando 9.999/10.000 por 9.999/10.000. Así, la probabilidad de tener sueños no cumplidos en N noches seguidas es (9.999/10.000)^N. Si N=365 (o sea, un año), la probabilidad es igual a 0,964 (96,4%). Expresado de otra forma, en un período anual el 96,4% de la gente sólo tendrá sueños “no proféticos”… pero el 3,6% de esa gente tendrá al menos un sueño que se cumpla en el mismo período. Y un 3,6%, aplicado a toda la población mundial, no es una cifra pequeña… hablaríamos de millones de sueños aparentemente proféticos cada año. Incluso si redujésemos la probabilidad de tener un sueño profético a 1 sobre 1.000.000, obtendríamos un número enorme de tales sueños por puro azar. No necesitamos acudir a la parapsicología; la frecuencia con que se producen los sueños “proféticos” no requiere explicación. Sí habría que buscar una buena explicación en el caso de que no sucediesen…

Cabe decir lo mismo para un enorme variedad de otros acontecimientos y coincidencias igualmente improbables. Y es que el azar forma parte de nuestras vidas, pero el azar es frío, impersonal, es ajeno a los deseos y miedos humanos. Por eso buscamos explicaciones mágicas a hechos extraordinarios que no lo son tanto… porque el azar nos aterra…


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