Diez ejemplos de cómo nos manipulan a través del lenguaje

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Si hay una forma de manipulación especialmente eficaz, es a través del lenguaje, ya que es muy difícil advertir cómo el charlatán de turno (políticos, periodistas, vendedores, estafadores varios, religiosos, etc etc… ) recurre a ciertos artificios lingüísticos para influir en nuestra voluntad y colarnos un gol por toda la escuadra. La invisibilidad de estos recursos los hace realmente diabólicos, y tenemos que estar muy atentos si no queremos caer en el engaño. A continuación voy a mostrar diez ejemplos muy ilustrativos, casi todos extraídos del libro Vender la moto -Trucos de la manipulación del lenguaje (os lo recomiendo, por si os interesa profundizar en el tema), de Matteo Rampin. Vamos a ello:

1) Entrecomillar palabras para desacreditar a alguien: Mariano Rajoy, presidente del “gobierno” español: Unas simples comillas en el lugar adecuado pueden tranformar una idea en su opuesto (aunque en este caso podemos entrecomillar lo que queramos; se lo han ganado con creces).

2) Engañar diciendo la verdad: Las galletas X no contienen nitratos: Siendo los nitratos malos para la salud, tiene sentido que prefiramos las galletas X a las de la competencia. Pero… ¡¡un momento!! si ninguna galleta contiene en realidad nitratos… ni carne de caballo, ni mierda de rata radiactiva. ¿Por qué explicitar entonces algo sobreentendido?… creo que no hace falta responder.

3) Cambios en el orden de las palabras con el fin de provocar distintas reacciones:

“Un novicio pregunto al prior: -Padre, ¿puedo fumar mientras rezo? y fue severamente reprendido. Un segundo novicio pregunto al mismo prior: -Padre, ¿puedo rezar mientras fumo? y se alabó su devoción.”

4) Palabras comodín: Mi terapeuta insiste en que tengo un problema de bloqueo energético: “Bloqueo energético” es un típico ejemplo de palabras comodín, términos ambiguos y vacíos que no quieren decir nada, pero que le vienen de lujo al charlatán para transmitir una falsa impresión de dominio y competencia.

5) Dar por sentado: ¿Qué postre desea?. ¿Tarta o café?: La inocente pregunta (muy típica en hostelería) presupone astutamente que tengo ganas de postre… ¿¿y si no me apetece??.

6) Frases irrefutables o autoinmunes: El mundo está dominado por un poder oculto: Típico argumento conspiranoico que se justifica a priori al imposibilitar la comprobación de la hipótesis (un poder oculto permanece oculto, así que difícilmente podremos demostrar su inexistencia).

7)Frases sutiles: ¡Ningún otro detergente lava más blanco!: Aquí el truco publicitario consiste en que siendo verdad la afirmación, se ha obviado la segunda parte de la misma… “Ningún otro detergente lava más blanco, aunque hay por lo menos otros 100 que lavan al menos tan blanco como éste”.

8) El enorme poder del “porque” y el “es que”: ¿Me dejas pasar?, es que llego tarde: Imaginad que alguien os pide de esta guisa que le cedáis vuestro turno en la cola de la panadería. Por el simple hecho de haber añadido el “es que” (introduciendo una explicación más o menos verosímil) a su petición, es mucho más probable que accedáis a la misma… mucho más que si sólo hubiesen dicho -¿Me dejan pasar?-.

9) Frases con órdenes que nuestro inconsciente no advierte: Un político le dice a su audiencia: Sé que están cansados de que todos les digamos “vota por mí”, y de hecho no he venido a decírselo, y bla bla bla. Aquí la complejidad del mensaje nos despista, haciendo que nuestro inconsciente obedezca (sin advertirlo nuestra mente consciente) el verbo en imperativo introducido en la frase.

10) Afirmar algo anteponiendo una negación: Por supuesto, el diputado señor X no es un delincuente: Realmente eficaz cuando se pretende introducir en la mente del oyente la asociación “diputado señor X, delincuente”. Nixon intentó desacreditar a Kennedy en las elecciones presidenciales con algo similar…

Y aquí me planto. En el libro que menciono más arriba hay muchos más ejemplos de manipulación lingüística. He seleccionado sólo diez, pero creo que para tener una idea general del asunto e introducir el trabajo de Matteo Rampin, son más que suficientes.


4 comentarios

  1. David   •  

    Leyéndote me ha venido a la cabeza Esperanza Aguirre sobretodo, pero toda la cueva pepera a la vez, misteriosamente sintonizados y todos exactísimamente con las mismas palabras tachando al gobierno socialista de Zp de criminales. Lo hacían así, demasiado descarados por cierto:
    “Hemos presentado una querella CRIMINAL contra los SOCIALISTAS.”
    Y ponían un énfasis tan artificial en esas dos palabras, que ya entonces me olí que alguna mente iluminada se había leído algún libro del tipo que recomiendas. Ah, añadir que nos aburrieron atrozmente con estas declaraciones, 24 horas al día en sus medios publicitarios afines pim-pam-pim-pam… una mentira repetida muchas veces se acaba convirtiendo en verdad… o no?

  2. Carla Paola Reyes   •  

    Muy interesante. Recordando las clases de teorías de la comunicación. Saludos!

  3. Irene   •  

    Yo tengo ese libro y mola bastante.

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