De cómo utilizaron a Gila para una estafa financiera y para vender chorizos

Compartir:

Miguel Gila (1919-2001) es uno de los grandes del humor patrio, no lo vamos a poner en duda. Hoy voy a exponer cómo se aprovecharon de su imagen pública para promover una importante estafa piramidal (de esto hace ya más de 30 años) y para vender chorizos post mortem (muy recientemente). Veamos :

Estafa de Fidecaya :

Gila aparecía de vez en cuando en anuncios televisivos publicitando productos como maquinillas de afeitar, zumos de naranja concentrados…y los productos financieros de una entidad de ahorro llamada Fidecaya (¡¡Fidecáyate ya!!, decía el inolvidable cómico en uno de estos spots). Fidecaya protagonizó un importante escándalo por estafa financiero-inmobiliaria y fue intervenida por el Estado en 1980 (hubo 250.000 afectados, nada menos). Dudo mucho que el bueno de Gila, de haber sabido lo que se cocía, hubiese accedido a prestar su imagen para captar los ahorros de los televidentes de la época. He aquí uno de esos anuncios míticos (atención a la pasada que le pegan al burro) :

Anuncio de “Cómicos” de Campofrío :

Segunda ocasión en que se aprovechan de la imagen de Gila…en esta ocasión, y con la excusa de un emotivo homenaje al difunto, el objetivo es vender chorizos (así, como suena). Uno de los spots publicitarios más grotescos e hipócritas que jamás haya visto. Sé que hay mucha gente a la que le ha emocionado el tono lacrimógeno y ñoño de este desprósito, pero yo sólo veo a una serie de personajes (algunos venidos muy a menos) profanando la memoria de un muerto por pasta. Respecto a Campofrío y a McCann Erickson (la agencia publicitaria), aportaré dos links que dicen mucho de la ética de su actividad empresarial :

Bofetón contrapublicitario a Campofrío

Mc Cann Erickson, la agencia de publicidad contratada por el ejército de los EEUU

Obviamente, nunca sabremos la opinión de Gila respecto a su “homenaje”, pero no tengo tan claro que le hubiera hecho gracia (en contra de muchas opiniones bienintencionadas), por muchos anuncios que hubiese protagonizado en el pasado. Algo apesta, y no es olor a fiambre.

El maravilloso spot, para que echéis más lagrimitas :


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *