Cómo tratar con amigos que te piden dinero

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¿El cobrador escocés? Si eres moroso, ¿te torturarán con un concierto de gaita?

Cuando nos piden pasta (familiares, amigos…) hay que tener en cuenta ciertas consideraciones importantes si no queremos que la cosa acabe como el rosario de la aurora. Por el puto dinero muchas amistades se han ido a tomar polculo, y todo por no haber sabido decir “no” cuando debimos hacerlo. A continuación podréis leer un artículo sobre este espinoso asunto (lo he traducido como buenamente he podido…perdonad los errores) que hemos visto en un blog chorra de superación personal :

¿Ayudáis financieramente con frecuencia a amistades y familares? Por mi experiencia sé que es una situación difícil. A veces parece incluso más complicado que solucionar nuestros propios asuntos económicos. La manera perfecta de tratar con los problemas monetarios de los demás, no existe. Dependerá del tipo de relación que tengáis con ellos. Sin embargo, hay algunas sugerencias a tener en cuenta :

1.- ¿Debería prestar dinero a mis amigos?

Prestar dinero a amigos y familiares es una situación potencialmente embarazosa y puede ser fuente de conflicto en una relación. Antes de prestar dinero a los amigos, hazte las siguientes preguntas :

– ¿Es más probable que me devuelva los cuartos o que no me pague?

– Si no me devuelve el dinero…¿cuánto me disgustaré con esa persona?

– ¿Podría este préstamo dañar nuestra relación?

-¿Hay otra alternativa que evite que le tenga que prestar pasta?

– ¿Tienen deudas pendientes con otra gente?

Si decides prestarles el dinero, entonces :

– Haz un contrato por escrito del préstamo

-Deja clarísimo cuándo hay que hacer la devolución

– Asegúrate de que estarás cómodo con la situación

2.- Ofrece consejo

Dar consejo es gratis. Es frecuente que nuestros amigos no necesiten dinero, sino información financiera. Una vez tuve uno amigo a quien el banco le cargó 50 libras por un descubierto (números rojos) de ¡¡una libra!!. Habría montado un buen pollo en el banco para finalmente asumir que no tenía nada que hacer. Sin embargo, le sugerí que escribiese al banco y les pidiese que reconsiderasen el asunto. Es sorprendente lo receptivos que pueden ser los bancos ante una educada carta con argumentos razonables.

3.- No asumas nada

Si estás leyendo esto, es probable que tengas un amplio conocimiento de tipos de interés, rating de deuda, y comisiones de penalización. Sin embargo, puede que tus amigos no tengan ni idea. En la escuela no se da educación financiera, y alguna gente no tiene interés en adquirirla. Por ejemplo, algunas personas pueden pagar hasta un 17% por las deudas de la tarjeta de crédito, incluso aunque puedan fácilmente pasarse a una cuenta que cargue un menor tipo de interés. Sin embargo, se pueden conseguir grandes resultados sugiriendo pequeños cambios en el manejo de las finanzas personales.

4.- ¿Ayudo a quienes no lo quieren?

Muy frecuentemente, la gente que comete las mayores cagadas financieras, es la menos receptiva en cuanto a aceptar ayuda ajena. Es una situación jodida, porque queremos ayudar, pero si intervenimos puede causar resentimiento. Una pregunta que merece la pena plantearse es ¿quién tendrá que responder finalmente por la deuda cuando las cosas se pongan chungas? Si eres tú, entonces conviene un clarísimo planteamiento. Sugiere dos alternativas : “o haces lo que te propongo, con mi ayuda…o a tu manera, aunque estarás solo cuando lleguen las dificultades”. Así, el aceptar tu ayuda o no depende de la otra persona. Al menos saben de dónde parten y qué esperar en el futuro.

5.- No sentirte responsable

No importa con quién estés tratando, siempre hay que mantener una actitud de no sentirte responsable. Esto significa que puedes dar consejos imparciales, incluso prestar dinero, pero finalmente es su responsabilidad y no la tuya. Nunca deberías culpabilizarte si alguien comete un desaguisado financiero.

Recuerda el viejo dicho : “Se puede llevar un camello al agua, pero no se le puede obligar a beber”. Es lo mismo con la pasta. Puedes ofrecer buenos consejos, pero no pienses que es tu responsabilidad hacerles cambiar de actitud. Por mi propia experiencia, algunas personas no desean en absoluto cambiar sus hábitos monetarios. He dejado de intentar cambiarles, y así me siento mucho más tranquilo.

Este artículo está basado en experiencias personales (algunas muy dolorosas). Generalmente tengo una posición financiera bastante desahogada, pero parece que atraigo a los amigos con problemas económicos. No es fácil, pero independientemente de lo que hagas, lo más importante es asegurarte de que no se pierda la amistad a causa de discusiones por dinero.


5 comentarios

  1. Pingback: meneame.net

  2. pablo02   •  

    hola yo tengo un amigo q es humilde i siempre me pide plata es mejor esquivarlo o que ?

  3. pablo02   •  

    ¿recien sali me pdia plata pero me piden todo el tiempo)xd

  4. pablo02   •  

    y ese que digo no es familiar

  5. pablo02   •  

    ?me conviene sakarlo de encima¿?

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