Cómo enchufan los políticos locales a los suyos: El convenio de los enchufados

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El enchufismo, motivo de queja… excepto para los enchufados

 

Hoy toca hacer que os hierva la sangre un poco… jeje…

Resulta que existe un convenio denominado “Convenio único para el personal laboral de la Administración General del Estado”, que establece la no exigencia de publicar las plazas de Personal Temporal (plazas para funcionario de libre designación) que las administraciones locales convocan. De esta forma, nadie que busque trabajo de forma legal se enterará…

Veamos un ejemplo de cómo los políticos locales se amparan en dicho convenio para enchufar a quien les dé la gana:

– Un Ayuntamiento convoca un número X de plazas (auxiliares de biblioteca, monitores de tiempo libre, limpiadores, etc etc… ) y acude a su oficina del INEM de confianza para demandar los perfiles que mejor le parezca. Nadie sabe de la existencia de estas plazas…

– El concejal correspondiente llama por teléfono al funcionario de la oficina del INEM de esa localidad y le comenta que han sacado una plaza de monitor infantil. Además, le indica que hay que avisar en primer lugar a Fulanito, desempleado e hijo del concejal de Urbanismo. Y así procede el servidor público… le pega un telefonazo a Fulanito y le dice: ¡Chaval, vente a la oficina del INEM y apúntate cagando leches! Por otra parte, se pide unas condiciones para esa plaza que se hacen coincidir con las que cumple el agraciado (si Fulanito sabe tocar la guitarra eléctrica, se pone como requisito indispensable el tocar dicho instrumento… aunque lo más sofisticado que llegue a hacer músicalmente sea cantar villancicos) .

– Fulanito se hace con el puesto y tan feliz como una perdiz… si alguien llama a la oficina del INEM para exigir información sobre los requisitos de esa plaza asignada a dedo, le dirán que no se la pueden proporcionar, ya que el “convenio de los enchufados” (el convenio mencionado más arriba) no lo permite. Y ya está… Fulanito sólo tendrá que esperar a que saquen su plaza de funcionario por promoción interna y al resto de mortales, “ajo y agua”.  ¡Pero qué bonito es eso de la igualdad de oportunidades!

 

Fuente: ¡Mamá, quiero ser político!, de Sandra Mir y Gabriel Cruz (libro no recomendable si padecéis de alguna dolencia intestinal… )


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