Guía de iniciación a Marruecos

Ante todo, muchísimas gracias a Ismael Rivera, autor de esta Guía de Iniaciación a Marruecos que será de gran utilidad especialmente a quienes deseen viajar a Marruecos por su cuenta, con presupuestos muy justitos (en cualquier caso, la lectura es altamente recomendada). Los consejos de Ismael responden a su propia experiencia, así que sabe realmente de lo que habla. Nos ha dicho que cuando tenga más tiempo (y ganas), nos hará llegar información complementaria (lista de pensiones, sitios para comer, festivales gratuitos, etc.). Por cierto, si alguien quiere contactar con Ismael, que nos lo diga y le ponemos en contacto. Ahí va la guía :
Primero, muy básico y muy importante: una frase realmente buena y
característica de Marruecos es “prisa mata”. No es conveniente dejar ningún
detalle como el pasaporte, la ropa que necesitéis, el botiquín o cosas por
el estilo para comprarlas ahí, o en el caso del pasaporte, sacarlo en
Algeciras, Ceuta o Melilla. Mas vale retrasar un día, dos o los necesarios
el viaje antes de encontrarte con que un simpático funcionario te deje (sea
esta su obligación o sus santos huevos) en la calle durante un día o mas,
gastarte el dinero en un hospedaje que viendo tu situación te estafarán casi
seguro o dormir en lugares poco recomendables como vienen a ser las calles
de Algeciras. No cometáis el error de que si os falta algo del equipaje allá
lo encontrareis mas barato. Allá, sobre todo la primera vez os estafarán
como pardillos hasta dejaros sin blanca por muy buenos regateadores que os
creáis. De eso hablaré un poco mas adelante.
Cruzar la frontera. Si entráis por Ceuta tened en cuenta que esto no es como
suramérica, donde te haces las fronteras cómodamente en autobús, aquí la
tienes que cruzar a pie o en coche, si consigues la tarjeta verde para poder
pasarlo. Nunca he entrado en vehiculo, pero tengo entendido que no es fácil
que te la den, menos aún con coche alquilado. A la hora de sellar el
pasaporte suele ser conveniente soltarle un par de euros máximo al
taquillero, solo a él y de forma disimulada, es muy importante no permitir
que nadie coja tu pasaporte para rellenártelo ni para darle el mismo la
propina, ya que se quedara con parte. No es necesario el pequeño soborno,
pero si no lo haces prepárate para pasarte todo el tiempo que al señor le
de la gana esperando. De hecho, se demoran para eso, que les sueltes el euro
cincuenta que esperan.
Una vez pasada la frontera el siguiente paso es el transporte a donde os
dirijáis. Yo he entrado las dos veces por Ceuta y he cogido la ruta Tetuán-
Cheff Chauen. Todo el mundo os dirá que cojais un taxi y os hablarán mal de
los autobuses. Mentira. Si optáis por un taxi, os recomendaría que solo
fuera hasta la estación de autobuses mas cercana a la frontera, y en ese
caso os han de cobrar tres dirham (moneda de allá, suele estar a un euro,
once dirham). La diferencia entre un autobús y un taxi de la frontera a
Tetuán es que el taxi os cobrara no mucho menos de diez euros por cabeza,
mientras el autobús es euro cincuenta o dos euros máximo. Los autobuses no
son incómodos, suelen contar con buena amortiguación y algunos incluso
llevan asientos acolchados y aire acondicionado, y no tardan mucho más que
un taxi. En caso de que aun así decidáis por horarios o por decisión propia
coger un taxi, es mucho mas barato uno colectivo, aunque tengáis que esperar
diez o quince minutos a que se llene que uno para vosotros solos.
Quisiera reincidir en la importancia de no admitir que nadie os haga de
intermediario para nada, por muy buena gente que os parezca el que os
ofrezca llevaros a tal sitio. Lo mejor es no preguntar nada a nadie, y en
caso de hacerlo, buscar primero algún policía. No es seguro que os libréis
de tener que darle alguna propina, pero si bastante menos probable. Tampoco
aceptéis que este oficial os deje en manos de nadie, ni de otro oficial a
ser posible…
Con esto de los intermediarios (o casuales “amigos” que hagáis allí…),
contare el paripé que nos montaron a nosotros y que es muy común ya que se
lo he escuchado contar a mucha gente. Lo primero es intentar que os quedéis
en la ciudad donde os encontréis al timador comentándoos que hay tal
festival de lo que sea, o algo parecido que solo ocurre una vez al año. No
escasean las fiestas nacionales, pero tampoco abundan tanto. Si ese intento
falla, el segundo será acompañaros a vuestro destino alegando que en ese
sitio vive algún primo, o familiar o amigo próximo. Nueva mentira. Será
algún colega de profesión lo más probable. Si os quedáis en la misma ciudad
y decidís no viajar a donde teníais pensado (grandísimo error) os dirán lo
mismo, que vayáis a hospedaros (o bien gratis, o bien muy barato) a casa del
familiar. Lo que se pretende es tener controlado lo que hacéis y avisar a
los “ganchos” (compinches) oportunos para la medina.
Medina. Si vais a entrar (cosa recomendable), que sea sin ningún “guía” o
persona que voluntariamente se ha ofrecido a enseñárosla. Es importantísimo
que tengáis bien claro que es lo que queréis comprar, y las cosas que
vayáis viendo y os gusten las dejéis para después de tener lo que buscabais
de antemano. También se debe ver bien todos los puestos posibles para
compara precios y calidades varias, y después de un buen rato paseando y
disfrutando de la medina (ya sabéis, prisa mata…) empezar con las compras.
La mejor hora para los regates (imprescindibles, si no los hacéis, a parte
de que os tangaran el triple, se reirán de vosotros y puede que incluso
ofendáis a algún comerciante del interior, mas chapados a la antigua…) es
atardeciendo, a partir de un par de horas antes del cierre del mercado. Es
cuando se intenta vender lo que no se ha vendido durante el día. Lo mejor es
mostrar poco interés por lo que se va a comprar y dejar bien claro que hay
otros puestos con igual o mejor mercancía y dispuestos a hacer mejores
precios, aunque esto sea solo un farol, suele ser mejor táctica que no tener
ninguna.
Hospedaje. Que nadie os lleve a dormir a la pensión o casa de un conocido,
mejor si ya tenéis mirado el lugar donde quedaros con anterioridad bien por
internet, bien por agencia de viajes. Si no es así (a mi tampoco me gusta
tener todas las cosas preparadas, prefiero un poco de improvisación…), pues
lo mismo que en la medida, miráis los locales que os parezcan oportunos,
comparáis calidad/precio y decidís. El regateo viene a ser el mismo. A la
hora de pagar, muchísimo mejor si lo hacéis al iros. Si no os lo permiten,
llegad a hacer ver que os vais a otro lugar, pero si ni aun así cede y no os
apetece buscar otro alojamiento, aceptad con la consiguiente factura.
Comida. Poco mas que no se haya mencionado ya con la medina o el hospedaje.
Solo que mejor buscar lugares con precios fijos sobre la carta, y aún así
intentad rebajar un poco más el precio. Tanto para los transportes en taxi
como para las comidas, mientras mas vayáis mejor podréis regatear bajando el
precio del coste total del servicio para todas las personas juntas.
Hachís. Aquí es donde mas gente pringa y mas hasta el fondo. El primer día
que el cansancio no os lleve a hacer un gran gasto. Conseguid algo para la
noche, y al día siguiente ya se trataran otras transacciones. De nuevo,
prisa mata…. Mi consejo es que cuando encontréis un camellito en condiciones
(no vayáis preguntando, ya os saldrán, de eso no hay la menor duda…) le
compréis para unos días nada mas, ya que casi seguro encontrareis mejores
ofertas. La regla vendría ser esa, comprar de forma moderada, pequeñas o
medianas cantidades.






Technorati
Stumble Upon
Twitter